Si buscáis ingeniería legal en internet, encontrasteis una asignatura enseñada por algunas universidades hispanoamericanas de ingeniería. En sus últimos cursos ofrecen una asignatura para que sus alumnos tengan unas nociones básicas de derecho, estas nociones están aplicadas generalmente a la construcción. Me da la impresión, sin conocer la asignatura en profundidad, que es una introducción a los trámites burocráticos que tendrán que atender los ingenieros en su futura profesión.

Pero esa definición, está fuera de lo que yo entiendo por ingeniería legal y del tema sobre el que quiero hablar.

Ingeniería legal es la traducción literal de Legal enginiering. Y es la base del sector legaltech, es decir, la tecnología aplicada al sector legal.

Primero voy con una definición académica, la he hecho yo, porque no he encontrado ninguna que me cuadrara, como os he dicho, es un poco académica, pero luego lo explico de forma más sencilla:

La ingeniería legal busca optimizar los procesos legales bajo ciertas restricciones que aseguren la sostenibilidad económica y social para todos los involucrados.

Los ingenieros legales diseñan, construyen, controlan, operan y administran diferentes procesos alrededor de los actores jurídicos, es decir, los despachos legales, los juzgados, departamentos jurídicos de las empresas, etc.

¿Qué es, por tanto, un ingeniero legal?

 Es un punto intermedio entre desarrollador de software y abogado. Es una persona que pueda hablar con equipos legales de igual forma que con equipos de desarrollo. Sabe servir de puente entre ambos lenguajes, el legal y el algorítmico.

Esta persona debe de saber mucho:

  •  de procesos o flujos de trabajo legales.
  •  de análisis de datos e IA.
  • y saber aplicar tecnología que aporte verdadero valor al mundo legal.

Gracias a estos conocimientos, esta persona podrá traducir las necesidades de los abogados en software útil.

Por tanto, la ingeniería legal es el área que trata de construir valor a través de las herramientas técnicas disponibles dentro del sistema jurídico.

Las herramientas disponibles son por ejemplo la inteligencia artificial, el estudio de datos, la programación del lenguaje natural, el big data, el desarrollo del software, metodologías ágiles y lean, etc.

Conclusión

Ahora mismo, donde el mercado laboral está saturado de abogados, por lo menos en España, es un momento muy bueno para reciclarse, porque el legaltech es un sector que está muy caliente y que se va a arder en los próximos años.

La ingeniería legal se aplica de forma transversal a lo largo y ancho del sector legal, desde la gestión y creación de documentos legales, pasando por la redacción de contratos, la gestión de la propiedad intelectual, la litigación masiva hasta la protección de datos.

Las tecnologías que vienen son disruptivas y vienen a afectarlo todo.      

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